Operar en bolsa puede ser rentable, pero también tiene riesgos. Una de las herramientas más peligrosas para quien empieza es el apalancamiento.
El apalancamiento es dinero prestado que el broker te da para aumentar el volumen de tus operaciones. Te permite ganar más con movimientos pequeños del precio, pero también aumenta el riesgo de perder tu dinero.
¿Cómo funciona el apalancamiento?
Imagina que tienes 10 000 dólares y quieres comprar acciones de la empresa «A» a 100 dólares cada una. Sin apalancamiento puedes comprar 100 acciones. Con un apalancamiento de 1:2, el broker te presta otros 10 000 dólares y puedes comprar 200 acciones. Si el precio sube un 10 %, ganas 2 000 dólares. Pero si cae ese mismo 10 %, pierdes 2 000 dólares.

El ejemplo muestra que el apalancamiento aumenta tu ganancia potencial, pero también tu riesgo. Cuanto mayor es el apalancamiento, mayor es el riesgo de perder dinero si el precio va en contra.
¿Por qué es peligroso?
- Riesgo de perderlo todo. Con un apalancamiento alto, incluso un movimiento pequeño en contra puede provocar un margin call: el broker te pide depositar más fondos o cierra parte de tus posiciones. Si no tienes fondos extra, puedes perder toda tu inversión.
- Estrés psicológico. Ver cómo tu cuenta sube o baja tan rápido despierta emociones fuertes que pueden afectar tus decisiones.
- Gestión del riesgo más difícil. Operar con apalancamiento exige una gestión del riesgo más cuidadosa. Debes estar preparado para que el precio vaya en contra y tener un plan para el margin call.
- No es para principiantes. Es especialmente peligroso para quien todavía no tiene experiencia gestionando el riesgo. Es mejor empezar con montos pequeños e ir aumentando el volumen a medida que ganas experiencia.
Si decides usar apalancamiento, recuerda los riesgos y gestiona tus posiciones con cuidado: stop loss en cada operación y no más del 1 % del capital en riesgo.



